Categorías
Noticia

¿Qué pasaría si se detuviera la extracción de combustibles fósiles?

Este texto se publicó en redes sociales el 24.09.2021

Hoy es 24 de septiembre, Día de la huelga mundial por el clima.

¿Qué pasaría si el 31 de diciembre de 2022 se detuvieran todas las extracciones de combustibles fósiles? ¿Sería peor que la pandemia que nos obligó a quedarnos encerrados los últimos 18+ meses? Considéralo un ensayo general. Sin combustibles fósiles habría incomodidades (no podrías usar tu coche) pero no detengas tu imaginación allí: después de 2-4 semanas sin coche, te moverías a pie y en bicicleta, ya no te aplastarían los camiones en la autopista, habría ríos de ciclistas liberados, elegirías escuelas cerca de la casa, buscarías trabajo más cerca de casa (o virtual con energía renovable), voltearías a ver tu barrio y cuidarías que en él estuvieran las cosas que te importan … Pasan los meses: el plástico desechable dejaría de ser barato, se dejarían de hacer cosas innecesarias de plástico para conservar mínimas reservas de materia prima y se reciclaría TODO para poder hacer los insumos médicos de primera necesidad; el transporte de larga distancia dejaría de ser barato, y se tendría que re-incentivar la producción local y diversa; habría mucho menos fertilizantes (también se hacen con derivados del petróleo) así que la agricultura tendría que volverse ecológica; el aire estaría limpio, se habría dejado de contribuir directamente al calentamiento global, estaríamos con posibilidades de no pasar los 1.5C de aumento de temperatura. Habría  gente más sana de tanto moverse a pie y en bici, quizá volveríamos a usar caballos en la ciudad… 

El movimiento de huelgas por el clima inició hace 3 años en Suecia con @gretathunberg pero no tienes que ser unx niñx ni un estudiante para levantar la voz. Todxs  tenemos que participar. Desde casa, en las calles, con las palabras, con las puntadas, con la mente. 

Cuando más del 3.5% de la población de un país está dispuesto a actuar por sus convicciones (salir a la calle, escribir cartas, hablar con su diputado, armar instalaciones bordadas) el movimiento social pacífico que resulta tiene un impacto positivo y duradero en esa sociedad y logran sus objetivos (escucha este TED talk de Erica Chenoweth para saber más). Estamos buscándote para juntos llegar al 3.5% de la población de América Latina.

En este estudio de movimientos sociales violentos y pacíficos Erica Chenoweth y María Stephan concluyen que los movimientos pacifícos con el apoyo activo de más del 3.5% de la población siempre logran sus objetivos.

Si no detenemos la producción de gases de efecto invernadero bruscamente vamos a pasar los 1.5C de aumento de temperatura en los siguientes 15 años y probablemente pasar puntos de inflexión difíciles de revertir. No sabemos exactamente cuáles serán las consecuencias pero ya estamos percibiendo lluvias y sequías erráticas, que conllevan inundaciones, deslaves, incendios forestales, huracanes más fuertes, muertes. Hay que visualizar una mejor y más constructiva alternativa a la situación actual.

Si se clausurara la extracción de combustibles fósiles, al principio muchas cosas serían más complejas, porque estamos TAN acostumbrados a la energía y velocidad que nos dan. Pero si lo piensas bien, al rato seguramente estaríamos mejor de salud física y mental si toda la sociedad caminara más despacio.

Sería más difícil viajar al extranjero, hacer viajes de larga distancia… pero solo el 18% de la población mundial ha pisado un avión, así que la mayoría no sentiría la diferencia. En todo caso tendría mucho más empuje el sector de energías renovables y los transportes colectivos solares emergerían en poco tiempo. ¿Un tren solar de Tierra del Fuego a Anchorage en Alaska?  Se queda chiquito el Trans Siberiano.  

Los cambios principales y a mediano plazo serían positivos. Lo más difícil sería la adaptación, la transición. ¿Qué tal si todos los países se prepararan para ese momento de cierre de válvulas? ¿Cómo sería nuestra vida ahora si supiéramos que en 14 meses se acaba el petróleo? Hay que preparar esa realidad. 

Hazte las preguntas e imagina el futuro como acto de resistencia y #optimismotenaz .

¿Qué más te imaginas que podría pasar? Imagina profundo, no te quedes en el primer shock de lo que NO tendrías. Piensa qué cosas positivas podrían emerger de esa ausencia.

Imagen: el árbol en llamas es el bordado de Cristina Arizmendi, boliviana, con diseño gráfico de @viri_jimenezdg . Si no hubiera un sinfín de petróleo no tendría sentido quemar el Amazonas para plantar palma aceitera y soya, y criar vacas para el mercado internacional.

#globalclimatestrike #huelgamundialporelclima #fridaysforfuture #fff #colectivazurciendoelplaneta #climatestrikeonline  #FaceTheClimateEmergency #imaginaotrofuturo #climatechange #imaginación #imagination 

Categorías
Noticia

Letter from the future we want

Puedes ver este texto en el original (español) aquí

Inspired by the words of many stitchers and a text by Rob Hopkins

A city in Latin America, 2031

Hello!  

You asked what life is like now. Let me tell you.

Temperatures rose to 1.5℃ compared to before the industrial era, in spite of our great efforts, but scientists report that in the last 2 years there have been no further increases and global green house gas emissions are going down every year.

We wake in the morning in our homes in a city in Latin America with too many millions of inhabitants. We live in neighbourhoods built mostly more than 50 years ago but mostly much better adapted to be less polluting and less resource hungry, especially in energy and water. There have been no new constructions in 10 years: there was a moratorium and all construction was halted, but we’ve also just been too busy, even the construction companies, improving the building stock we already have.

We open windows and the air smells clean, we can hear birds, lots of birds, and a few chickens. The gardens of each lot were very small but we knocked down lots of walls and opened doors between the little gardens to create a great common garden in the centre of our block. So now lots more people are daring to keep a few chickens to be a bit more self sufficient in eggs, and the chickens roam free and we all look after them.

More soon…

Categorías
Noticia

Carta del futuro que deseamos

To read this text in English click here

Carta inspirada por las palabras de muchas bordadoras y un texto de Rob Hopkins

Una ciudad en América Latina, 2031

Hola!  

¿Me preguntan cómo es la vida ahora? Les cuento.

La temperatura ya aumentó 1.5℃ comparado con el comienzo de la era industrial, a pesar de nuestros grandes esfuerzos, pero los científicos reportan que en los últimos 2 años no ha habido aumento adicional y las emisiones globales de GEI están bajando cada año.

Nos levantamos a la mañana en nuestras casas en una ciudad de América Latina de demasiados millones de habitantes. Vivimos en barrios construidos mayoritariamente hace más de 50 años pero ya adecuados para ser mucho menos contaminantes y consumidores de recursos como energía y agua. No ha habido nuevas construcciones en 10 años: se implementó una moratoria y se detuvieron todas las construcciones, pero además hemos estado demasiado ocupados, incluso las constructoras mismas, en mejorar lo que ya teníamos.

Abrimos las ventanas y el aire huele limpio, se oyen los pájaros, muchos pájaros, y alguna que otra gallina. Los jardines de cada predio eran pequeños pero se tiraron muchos muros o abrieron puertas entre los jardincitos para crear un gran jardín común al interior de la manzana. Así que cada vez más gente se anima a tener 2 o 3 gallinas para autoabastecerse en huevos.  Y las gallinas andan sueltas y todos las cuidamos.

En casi todo el barrio, los edificios tienen sistemas de captación de agua de lluvia que se instalaron con una subvención de la municipalidad y la participación activa de los vecinos. Se tuvieron que adaptar las instalaciones de los edificios más viejos y muchos ampliaron sus cisternas para poder almacenar mejor toda el agua en la temporada de lluvias. 

Casi todos tenemos calentadores solares y también paneles solares; estos últimos están enlazados y tenemos una cooperativa eléctrica entre las familias del barrio para compartir la electricidad, además de apoyar a las escuelas y centros comunitarios. Lo que no usamos en nuestro barrio, se va a la red de la ciudad. 

El año pasado, también hicimos una iniciativa para instalar baños secos. La mitad de las familias se animaron (aun les cuesta a algunos!) y ahora tenemos un proyecto local que pasa a recoger las cubetas cada 2 semanas y da trabajo a 4 muchachos que también dan el mismo servicio en 3 barrios cercanos. Están haciendo las compostas en un predio aquí cerca, uno de los últimos terrenos sin construir que quedan en el barrio. Se iba a construir hace 10 años, ya tenían los permisos, pero no hubo agua durante 2 meses, por fin la gente se levantó y primero se puso fea la cosa … pero al final aplicaron la moratoria y las cosas empezaron a

cambiar! Ahora es ahí donde se hace la composta de los baños secos: no, no huele nada ni atrae ratas. Está genial. Con eso se abona después al arbolado público. Yo pensaba antes que los árboles que había en la calle se veían bien, pero desde que empezamos a abonarlos (y retirar un poco el concreto para darles más espacio para las raíces) han crecido aún más y los que son frutales dan más fruta, suficiente para los pájaros, las ardillas y nosotros. En el mismo predio también se entregan reciclables, aunque cada vez hay menos volumen porque casi nadie compra materiales que requieran reciclaje, las empresas mismas casi no las generan ya porque les resultó más barato dejar de usar esos materiales que ocuparse de reciclarlos.

La verdad, todo está funcionando muy bien, la gente cuida mucho el agua y así la captación de agua de lluvia en las últimas dos temporadas de lluvias nos alcanzó para casi toda la temporada de secas. Solo usamos agua “pública” unos 2-3 meses del año. Por eso mismo también se han podido recargar un poco los acuíferos y hay más agua en los pozos.  Además juntamos fondos para levantar asfalto y recubrir algunas calles con material poroso que permite absorber el agua de lluvia. En algunas calles poco transitadas del barrio, por acuerdo de los habitantes, se levantó el asfalto e hizo jardín en toda la cuadra porque tan poca gente tenía coche y muchos más tenían ganas de tener un parque en la puerta de su casa. Claro, plantaron muchos frutales y árboles que dan sombra. Seguimos avanzando con ese proyecto para que todo el barrio sea filtrante en calles y banquetas.

Entonces, nos levantamos en nuestra linda casa ajustada a este momento de la historia de la tierra. Abrimos las cortinas, las ventanas, entra el aire fresco de la mañana, huele a tierra húmeda y al café del vecino. El cielo es azul celeste y suele quedarse así todo el día, salvo cuando vienen las lluvias. Ya no me acuerdo cuántos años han pasado desde la última vez que nos aplicaron una contingencia por ozono o PM2/10, antes de la gran pandemia me parece.

Desde las ventanas que dan a la calle veo los árboles en toda la cuadra y entre las hojas alcanzo a ver los huertos comunitarios en las banquetas/veredas (esta cuadra no se hizo del todo jardín). Es un tema de gran orgullo para las familias y hay una competencia amistosa a ver quién logra el girasol más alto o la calabaza más grande. También se apoyan mucho y se intercambian plántulas y los más conocedores asesoran a los principiantes. Hay una cosa que ya no está: hace año y medio los vecinos decidieron por cuenta propia contratar a un especialista para retirar todo el cableado aéreo que se veía tan feo, y se prestaba a accidentes y errores de conexión y obligaba a podar árboles aunque ya nadie sabía qué cables servían y cuales no. Fue toda una hazaña y estuvimos 1 semana incomunicados pero ahora solo están los cables que sí necesitamos y están en canaletas sobre las fachadas y claramente indicados para saber cual le corresponde a cada local/departamento.

Desayunamos: fruta de estación del huerto comunitario que está en el antiguo parque municipal con pan de la panadería de masa madre a la vuelta de la esquina y mermelada casera de frambuesas y fresas del huerto comunitario. Ese huerto

también es el orgullo del barrio. Crearon una composta comunitaria y con ese abono re fertilizaron los suelos y sembraron frutales y arbustos entre las palmeras y árboles grandes del parque. Es aún más lindo y más apacible para descansar que antes y además contribuye a nuestra alimentación. Hay varios huerteros asalariados pero los vecinos participamos en las tareas de cuidado y de cosecha. Siempre viene más gente a la cosecha que a las actividades de cuidado porque se arma una gran fiesta y comilona, pero nunca faltan voluntarios porque la mayoría ha descubierto que estar un rato entre el verde y con las manos en la tierra le hace de un bien!

Salimos a la calle con los niños de primaria. Nos conocemos con todos los vecinos, nos saludamos e intercambiamos palabras. Los niños se inquietan porque vamos a llegar tarde y les encanta la escuela. Una escuela donde les enseñan herramientas para vivir bien en el planeta y los invitan a pensar en lugar de obligar a memorizar. Las avenidas grandes que rodeaban el barrio han cambiado mucho. Una tiene un tranvía, otra un trolebús, hay una pista ciclable de más de 1.5m de ancho en ambos sentidos. En medio dejaron una vía en cada sentido para los vehículos de emergencia, de carga y ocasionales, pero pasan unos 10 coches por hora, salvo los días de mercado que sí llegan más con todos sus productos. (El correo, el pan, la leche y muchas otras entregas a domicilio, todos llegan en bicicleta.) Esto liberó gran parte de los 6 carriles que había antes para crear un huerto lineal y espacio verde. Por ahí hacemos casi todo el camino a la escuela. Hay alguna gente haciendo ejercicio y los chicos me piden cortarles unas naranjas para llevar a la escuela y compartir con los amigos en el recreo. Los jóvenes que van un poco más lejos a la secundaria o a la universidad, se van en bicicleta, encontrando amigos por todo el camino.

Los ríos.  Casi todos los pueblos nacen cerca del agua. Pero hace 10 años estaban muy abandonados los ríos por aquí. Muchos ríos habían sido entubados y se están volviendo a abrir. Sigue el proceso pero en varios lugares han hecho las obras para separar el agua del río del drenaje. Ya corre agua dulce en superficie a unas cuadras del barrio por donde había antes una avenida, casi autopista. Dejaron solo dos carriles y se está empezando a recuperar el río.

El río grande era muy grande, uno de los más grandes del mundo. Hace 10 años estaba en su punto más bajo en cientos de años con playas largas que nunca antes habíamos visto y venía super contaminado con desechos de las ciudades del litoral y con la producción del sector agrícola, se estaban erosionando las barrancas y el humedal, el pulmón de la región, había estado en llamas casi continuamente durante más de un año. Pero todo eso ha cambiado.  Entró un gobierno nuevo, con perspectiva ambiental y humana, y retiraron las subvenciones a la agricultura convencional y propusieron nuevos incentivos para una agricultura más ecológica. Así que muchos terratenientes están haciendo un cambio que creíamos imposible, hacia sistemas de producción que promueven la biodiversidad además de la producción. Hay muchas complejidades todavía pero la contaminación del río ya ha bajado. Hace 3 años que no hay un solo incendio en el humedal y más de 7 que solo hay pequeños incendios puntuales. Abrieron un centro de información sobre el

humedal y crearon una serie de caminos para poder explorar sin afectar la flora y fauna silvestre. Ha llovido más y está regresando el nivel del río a su estado normal. Está tan sorprendentemente limpio que en algunos pueblos las comunidades se están animando a nadar otra vez.

Dejamos a los niños en la escuela y nos vamos a trabajar. Casi todos trabajamos en el barrio o en los barrios aledaños y si está lejos para caminar vamos en bicicleta. La enorme mayoría trabajamos 4 días a la semana y estamos en casa a las 4 de la tarde para poder estar presentes con nuestras familias. Esto significa que vivimos más tranquilos y más felices pero también trabajamos mejor cuando vamos a trabajar. Y somos más los que estamos empleados, porque alguien más tiene un puesto de trabajo para cubrir lo que antes hacíamos el quinto día. Además esto hace que tengamos más tiempo para estar en la comunidad con los niños, ayudando en el huerto o apoyando a un vecino a reparar alguna instalación e imaginando más formas de regenerar los espacios en los que vivimos.

Cuando vuelven los chicos de la escuela es pleno mediodía y el sol está fuerte. Pero todo el camino de regreso caminamos bajo los árboles, con varios grados menos de calor. Llegamos a casa y quieren seguir jugando con sus amigos. Nos turnamos con otras mamás para cocinar y charlamos mientras preparamos y los niños juegan solos en la calle. No hay tareas y no necesitan que nadie los esté cuidando. Entran y salen de sus casas, las puertas de los edificios están abiertas — cosa impensable hace tan solo 10 años. Pero ya no tenemos miedo. Nos conocemos todos y hay tanto empleo que robar es rarísimo. No tiene mucho sentido cuando por las buenas las comunidades apoyan a los más necesitados y los incorporan en sus ritmos. Siempre hay vecinos en la calle, cuidando los huertos, tomando un café, charlando nomás, o tomando el aire.

Siempre tuvimos unos mercados sobre ruedas que venían a diferentes puntos del barrio varios días a la semanas; estos mismos ahora casi solo venden comida local. Ha cambiado todo el sistema de abastecimiento de la ciudad. La central de abasto ya no es lo que era, más bien ciertos pueblos que producen abastecen a ciertos barrios. Entonces los productores locales que están iniciándose en técnicas agroecológicas, saben que tienen un mercado seguro. Ya casi no se siembran monocultivos para exportación. En estos mercados se paga mayoritariamente con una moneda que solo sirve en esta ciudad. La idea es que al usar la moneda hiper local, nos aseguramos que el beneficio quede en la ciudad y entre sus productores.

Sobre todo, lo maravilloso de este momento que estamos viviendo, es que seguimos imaginando cómo podemos vivir de manera más justa y más regenerativa. Lo que hemos logrado le ha ido demostrando a los dudosos que este es el buen camino. Ya son muy pocos los que se oponen, aunque los debates se vuelven más interesantes porque ya no se apegan a cuestiones de ideología antigua y fuera de lugar, sino que todos imaginamos de manera más detallada y se nos ocurren más cosas. Al principio costó trabajo convencer a algunos vecinos de hacer algunos cambios, pero ya se vuelve cada vez más fácil encontrar acuerdos en las reuniones barriales. Todos hemos aprendido a escuchar e imaginar mejor.

Categorías
Noticia

Materiales para prensa

Boletín de prensa / Press release 03.09.2021

[Español] Desde Latinoamérica, la colectiva Zurciendo el Planeta prepara una enorme instalación textil bordada por más de 130 mujeres para la conferencia climática en Escocia en noviembre (lee más)

[English] From Latin America, Collective Zurciendo el Planeta is preparing a great textile installation embroidered by more than 130 women for the climate conference in Scotland in November (read more)

Imágenes / Visuals

Categorías
Noticia

Reportajes sobre Bordamos un bosque para la COP26

Un bosque de esperanza por Mónica Carinchi en Actualidad Tigre San Fernando, Buenos Aires, Argentina (20.09.2021)

Zona Norte Ambiental, Buenos Aires, Argentina (11.09.2021)

Azteca Noticias: Noticias que inspiran con Daniela Obregón (10.09.2021)

Camina con Meg – Retos Femeninos (08.09.2021) México

Revista Bocetos (08.09.2021)

La Opinión de Pergamino (05.09.2021), Argentina

Animal Político (03.09.2021) México

Agora Digital (03.09.2021) México

Categorías
Noticia

Prensa

Artículos y reportajes publicados en la prensa

Materiales para la prensa

Categorías
Colectiva

Optimismo tenaz

Crece el tronco. Bordado de Adriana Torriggino

Este bosque que llevaremos a la COP26 en Glasgow es un acto de esperanza, de optimismo tenaz. Ser optimistas no significa que nos escondamos de los datos más duros y más difíciles, sino que queremos confrontarlos con las posibilidades que aun tenemos por delante y trabajar con toda nuestra determinación para que se hagan realidad.

En particular queremos mover a nuestras sociedades al punto de hacer que las acciones necesarias para cambiar hacia un mundo regenerativo se sientan colectivamente como una inevitabilidad, en lugar de algo marginal y de “los locos ambientalistas”. Todos tenemos que ser ambientalistas en las generaciones a venir, sino nadie la va a pasar bien.

Árbol de Dulce Yazmin Chavarria Amador

Con nuestro optimismo tenaz, platiquemos del cambio climático: el 9 de agosto de 2021 salió el informe del IPCC sobre todo lo que se sabe de la ciencia climática hasta el momento. El grupo intergubernamental de expertos sobre cambio climático confirma:

  • dentro de las incertidumbres propias de cualquier conclusion científica, el aumento de temperatura que se ha registrado se debe a la actividad humana (es decir a la manera en la que extraemos y consumimos recursos naturales; y cómo desechamos todo). Las evidencias científicas que asocian estos aumentos de temperatura a las alteraciones en el clima (como inundaciones, sequías, calores extremos, incendios, huracanes) se ha fortalecido desde el informe anterior
  • los cambios que estamos percibiendo (magnitud en poco tiempo) no tienen precedentes en miles de años
  • llegaremos a 1.5 grados centígrados de calentamiento para 2034 (estimación)

En las condiciones actuales y las proyectadas, los escenarios extremos continuarán y se harán peores con cada céntima de grado que siga aumentando la temperatura.

¿DONDE ESTA EL OPTIMISMO?

El informe incluye modelos del impacto regional del cambio climático. Y nos dicen, con un alto grado de confianza en sus modelos, que si logramos bajar las emisiones de gases de efecto invernadero YA (y aplicamos medidas de mitigación como reforestar Y OTRAS), en pocos años tenemos MUY BUENAS posibilidades de mejoras sustanciales en concentraciones de GEI, reducciones de temperatura superficial y calidad del aire.

Puedes leer el resumen tu mismo aquí (en español) o todos los materiales publicados en inglés aquí

Las cosas en este planeta están mal. Pero eso no significa que no valga la pena actuar. Al contrario: significa que URGE que actuemos todos. No te dejes estar porque el panorama se ve mal.

¡hay que actuar!

Árbol de Maryam Garifullina (Rusia/Inglaterra)

Dato psicológico

Solemos aprender a reaccionar de cierta manera a ciertas condiciones adversas. Frente al cambio climático, la mayoría de nosotrxs nos hemos acostumbrado a responder con una sensación de impotencia ante la enormidad y complejidad del problema y por tanto desviamos la vista de las malas noticias y seguimos haciendo las cosas igual.

Pero esta reacción es equivocada. Y a estas alturas: es IRRESPONSABLE. Aunque algunos individuos y organizaciones se han manifestado, como sociedad hemos dejado pasar los años sin movernos para tener dirigentes diferentes, sin buscar nuevas formas de gobernanza que permitan una mejor elección de las prioridades en nuestras sociedades, sin lograr que la población tenga más fuerza para cambiar a los gobernantes que no deciden por el bien común.

Entonces tenemos que adiestrarnos para no sentir impotencia, sino más ánimo para buscar un cambio. Pensemos que tenemos suerte de vivir en un momento clave en la historia. Si los seres humanos sobrevivimos nuestro desastre: se recordará este momento como uno de los más importantes de la historia. Asegúrate de haber sido parte del movimiento para crear una futuro regenerativo y equitativo.

Jacarandá de Guille Crusat (Argentina)

¿Cómo sostener el optimismo tenaz?

Ante la reacción “normal” de la mayoría de la humanidad a las malas noticias de cambio climático solemos responder con impotencia.
Pero no somos impotentes. Cada acción que tomamos tiene un significado profundo, es parte del movimiento más importante de la historia de la humanidad. Si logramos detener y revertir los daños ambientales que hemos provocado: será el logro más grande de nuestra especie.

Observa tu sensación de impotencia y transfórmala conscientemente en el reconocimiento de que eres parte de un movimiento enorme internacional. Si te hace falta creerlo, únete a nuestra instalación.
Las bordadoras de árboles que nos unimos a las sesiones virtuales nos vamos con ese sentir: somos muchas más de las que creíamos.

Compartimos principios y anhelos. Nos animamos entre todas y así podemos ser más fuertes dentro de nuestras comunidades para dejar una huella regenerativa en cada pueblo en el que vivimos.

Aunque en tu casa te tilden de “loca”, cada mención del cambio climático en tus círculos personales empieza, poco a poco, a hacer mella en tus familiares y amigos. Estás creando un terreno fértil para el día que se crucen con otra persona que admiran que les diga lo mismo… y podrán decir “ah sí, en mi casa mi hermana/mamá/hija ya está haciendo composta/separando la basura/haciendo activismo”. Puede tardar, pero verán cómo va a llegar. Tenemos que animarnos todas las que ya lo creemos a hablarlo más y más fuerte (pero sin gritar).

El ser humano aprende de la colectividad. Hay que hacer crecer la colectividad.

Araucaria de Pía Bravo Schilling (Chile)

Puedes leer más sobre la idea del optimismo tenaz en El futuro por decidir de Christiana Figueres and Tom Rivett-Carnac. Pídelo para tu biblioteca local o cómpralo de un librería independiente. Evita comprar en Amazon porque es una empresa que no promueve el bienestar ambiental y social.

Categorías
Colectiva

Colaboraciones de la colectiva

En esta gran aventura de la Colectiva de Zurciendo el Planeta de Bordamos un bosque para la COP26, estamos colaborando con otros grupos de arte y medio ambiente que comparten nuestro sentir y nuestra visión de un futuro equitativo y regenerativo.

Aquí pueden leer más sobre estas colaboraciones.

Earth Art Studio 

El proyecto de Trees for Life (Árboles por la vida) de Earth Art Studio propone una acción de mitigación: reforestar un terreno en Kofele, Etiopía, para beneficio de la comunidad local, con un giro artístico y visual: crear una obra de arte visible desde el espacio. Como parte de la reforestación se plantarán los árboles en formas reconocibles: un árbol joven, un león y un círculo. Podríamos hablar de “grafiti vegetal”, con la idea de llamar la atención e invitar a muchos más a sembrar árboles en formas llamativas en todo el planeta. Esta obra de arte y mitigación se presentará en la COP26 como una instalación digital.

Earth Art Studio también tiene un llamado abierto a todo el mundo que quiera sumarse y solidarizarse con la urgencia de reforestar las zonas más vulnerables del planeta, que incluyen Etiopía, México y prácticamente toda América Latina. Pueden leer el llamado en inglés o en español.

Earth Art Studio es un proyecto financiado por el British Council y la Ciudad de Dundee, Escocia.

Cómo vamos a colaborar con Earth Art Studio

  1. En base a fotos tomadas in situ en el centro de Glasgow de la instalación de Bordamos un bosque para la COP26, el equipo de Earth Art Studio va a generar una versión de e-instalación digital que formará parte de una exposición temporal en la ciudad de Dundee (cerca de Glasgow).  Esto llevará el mensaje de cambio y esperanza en la instalación de Zurciendo el planeta más lejos, enlazado y complementado con la exposición del proyecto de reforestación en Etiopía.
  2. Como parte de la exposición temporal en Dundee, Zurciendo el planeta creará un bordado colectivo presencial (similar a este) sobre algunas especies de árbol mexicanas que son parte de las reforestaciones en Etiopía para que el público local pueda dar puntadas a favor de las reforestaciones en general y para abrir la discusión sobre el uso de flora local y foránea para regenerar terrenos degradados.
  3. Zurciendo el planeta está participando del llamado a hacer un círculo de árboles con la traducción al español y publicación en nuestras redes.
    Además dentro de la colectiva varias bordadoras estamos apoyando la plantación de un círculos de árboles por ejemplo en Granja Beró, un proyecto de comunidad intencional en el Estado de México, y en plazas públicas de la ciudad de Pergamino, Provincia de Buenos Aires, Argentina.

La Ruta del Clima e Hilando Justicia Climática

Hilando Justicia Ambiental es un programa de la asociación civil costarricense La Ruta del Clima que busca usar el arte, y en particular el bordado, como medio para generar diálogos inclusivos sobre el cambio climático.

Más próximamente

Categorías
Noticia

Protegido: Información para bordadoras

Este contenido está protegido por contraseña. Para verlo, por favor, introduce tu contraseña a continuación:

Categorías
Colectiva

Preguntas frecuentes sobre bordar un árbol para la COP26

¿Quién puede participar?

Cualquiera.

En principio las que estamos haciendo este bosque somos latinoamericanas pero si estás leyendo esto desde otro punto en el planeta y compartes el mensaje, tu bordado es bienvenido. Justamente una parte de lo que queremos decir es que las fronteras artificiales creadas por el hombre pierden sentido ante el tamaño del reto que enfrentamos como habitantes del planeta.

¿Cuál es el mensaje?

Los árboles han sido siempre símbolos de vida, ahora son un elemento importantísimo de la mitigación del efecto invernadero y además son una gran metáfora de acción colectiva. Un árbol es un ecosistema y puede alimentar y dar abrigo a miles de especies, pero además un árbol en un bosque es parte de una comunidad de acciones colectivas donde todos contribuyen al bien común: algo que Homo sapiens debemos aprender a hacer a gran velocidad.

Ya tenemos, en 2021, un aumento de la temperatura promedio planetaria de 1.2 grado centígrados. Los expertos advierten que para tener una probabilidad de 50% de mantenernos por debajo de los 1.5 grados (la meta del Acuerdo de Paris, 2015) tenemos que reducir nuestras emisiones de gases de efecto invernadero a la mitad antes de 2030, y otra vez a la mitad para 2040 y a cero para 2050.

Lograr esto significa hacer cambios de gran envergadura a todos los niveles de la sociedad y la economía, desde la organización de los gobiernos nacionales y las mega-empresas, hasta la cotidianidad de cada unx de nosotrxs. Pero sí es posible. La alternativa no es pensable. Si seguimos como vamos para finales de siglo tendremos más de 3 grados de aumento de temperatura, la mayor parte de los paisajes que conocemos estarán irreconocibles, habremos perdido incontables especies, todas las fuentes de vida estarán comprometidas y la inestabilidad social humana será peor que ningún momento de la historia.

En pocas palabras, con la instalación de Bordamos un bosque para la COP26 nuestro mensaje es uno de optimismo: hay mucho que podemos hacer para crear un futuro mejor que el que llegará si no hacemos nada. Buscamos inspirar un cambio de actitud colectiva: en lugar de ver solo un problema deprimente ¿qué tal si vemos las grandes oportunidades que nos presenta una crisis compartida? Cómo el fénix podemos emerger más hermosos de las llamas.

Vamos a estar publicando mucho más sobre estos temas en estas páginas en los meses a venir. Checa nuestra cuenta de instagram o facebook o regresa a la página de la instalación.

¿Qué es la COP26?

Las COP son las Conferencias de las Partes que normalmente se hacen cada año (desde 1994). Las organiza las Naciones Unidas dentro del marco de la Convención Marco sobre Cambio Climático. La COP26 es la conferencia que toca este año y se hará en Glasgow, Escocia, entre 31 de octubre y 12 de noviembre 2021. Aquí encontrarás más información sobre las COP, los logros y dificultades que ha habido en años anteriores y todo lo que se espera de esta, la primera COP desde el Acuerdo de París en la que se re-evaluarán los logros. Va a suceder en el contexto de la pandemia, de crisis climáticas (alteraciones de patrones normales del clima, incendios, calor, inundaciones, tormetas extremas, aumento de nivel del mar) en prácticamente todos los países del mundo.

¿Cómo empiezo?

Todas las guías para hacer tu bordado están aquí. Si aun tienes dudas, pregúntanos.

Puedes bordar el 100% de tu árbol, puedes usar técnicas mixtas de aplicación o apliqué (donde recortas otras telas y se las coses encima al soporte original) o patchwork. La decisión es tuya y las sesiones de bordado virtual son muy buen espacio para externar dudas y recibir sugerencias.

Si quieres orientación y apoyo, escríbenos a zurciendoelplaneta@gmail.com o únete a una de las sesiones de bordado virtual (los miércoles, hora variable: checa el anuncio semanal) y te daremos muchas ideas.

¿Por qué tela reciclada?

Estamos pidiendo que se usen telas de reuso porque la industria textil en sí es muy sobre explotadora de recursos naturales, contaminadora de tierra, agua y aire (más info). Queremos que nuestros bordados no impliquen compras adicionales de tela que promueven una industria que le falta mucho por hacerse sostenible y más aun para ser regeneradora (sí sería posible si quisieran!!). Así que usa telas viejas, sábanas, faldas, mantas, puedes desarmar ropa y rearmar para tener el tamaño necesario.

¿Y los hilos?

Si puedes conseguir hilos de fuentes orgánicas y con tintes naturales sería una maravilla, pero sabemos que esto no es realista para muchas bordadoras. Si puedes usar hilos que ya tienes, o están guardados en casa de tus parientes, esta es una manera de no contribuir a la economía de la industria textil actual. Siempre usa primero lo que tienes antes de comprar más.

Para las que se animen, les dejamos contactos que conocemos en CDMX de emprendimientos que ofrecen hilos coloreados con tintes naturales: Tejeda Textil, Casa Bartolo. Ambas ofrecen cursos para aprender a teñir tus propias telas.

¿Cómo me conecto al zoom?

Para recibir los enlaces de zoom tienes que haberte acercado a nosotras para hacer un bordado. Las sesiones de zoom generalmente son «privadas» para las bordadoras.

Ocasionalmente estamos haciendo sesiones de información para todo público como este en vivo con @vivesinbasura. (Se anuncian en redes sociales.)