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Consejos para congelar la comida

Congelar fruta, verdura, sobras de comida y platillos enteros es sencillo y puede evitarte una compra de comida rápida o procesada un día que no de tiempo de preparar casero. Solo hay que tener algunas cosas claras.

Para congelar verdura fresca ve este artículo

Materiales

El mejor material para congelar es el vidrio:

  • es facil de limpiar
  • no retiene olores ni sabores
  • no suelta ningún tóxico a la comida almacenada

Los frascos de re-uso son ideales. Solo hay que lavarlos bien para que no quede ningún resto de otra comida, y luego desinfectarlos con agua hirviendo. Idealmente esto se hace sumergiendo los frascos (destapados) y sus tapas en agua hirviendo un par de minutos.

Frascos recién esterilizados

También se puede congelar en otros materiales:

  • túperes de plástico. Procura que sean del plástico #5, que es el más idóneo para almacenar comida.
  • bolsas ziploc. Yo ya no las compro, pero las que tengo las lavo y re-uso. Para algunas cosas son muy prácticas.

La fruta fresca, como fresas y las frutas silvestres, pueden congelarse lo más pronto posible después de recoger y lavarlas. Lo ideal es en una charola en el congelador. Una vez congeladas, se pueden transferir a un frasco de vidrio.

Hay algunos detalles que conviene saber para congelar diferentes tipos de comida.

Cómo congelar comida preparada, salsas

La comida preparada (guisos, salsa, sopa, caldo de pollo) se puede guardar fácilmente en frascos. Nomás hay que tener en cuenta que al congelarse estos alimentos se expanden. (¿Nunca se les reventó una cerveza o un refresco en el congelador?) Para evitar estos problemas hay que dejarle unos dos dedos de espacio de expansión a la materia:

La comida a conservar se debe hervir y envasar caliente en frascos recién esterilizados (ver arriba, sección de materiales). Luego, bien cerrados, deben dejarse enfriar hasta temperatura ambiente antes de pasar al congelador. Si no se observan estos tiempos, el cambio brusco de temperatura podría quebrar el vidrio.

Por último es muy importante etiquetar tus frascos para poder identificar tus comidas a futuro. Aunque en ese momento te sea obvio, cuando regreses en 2 semanas y te enfrentes con todo tu congelador lleno de frascos y botes parecidos: será complejo.

Para congelar verdura fresca ve este artículo

Cómo congelar purés concentrados

En mi casa hay diversos gustos de «chiloso». Entonces hemos probado hacer un puré de chile concentrado y aparte la salsa con poquito chile. El que le gusta que pique muy fuerte le agrega a su porción/frasco una dosis de pasta de chile. Esta pasta la congelo para que no se eche a perder, pero para facilitar su uso en pequeñas cantidades la congelo en una charola de hielos (que guardo para ese fin, porque si no el agua de limón va a saber a chile):

Y cuando ya están sólidos los paso a una frasco de vidrio y otra vez al congelador.

Recuerda etiquetar el frasco. 😉

Esta técnica, aplicada en charolas de muffins (dosis más grandes) puede servir también para puré de manzana o de calabaza (buenos ingredientes para muffins más sanos) o incluso porciones individuales de sopa (congeladas en boles). Luego los bloques pueden guardarse en bolsas ziploc para durar más tiempo hasta que se requieran.

Texto y fotos de Dora Napolitano

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