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México ante la COP25: urge aumentar la ambición y actuar ante la emergencia climática

Reproducimos aquí un documento de la sociedad civil mexicana que suscribimos como Zurciendo el planeta, dirigido a la COP25, hoy 4 de diciembre de 2019.

Posicionamiento de la sociedad civil mexicana

México y el mundo están experimentando una emergencia climática, a la que muchos países están respondiendo con compromisos para alcanzar la neutralidad de carbono en 2050, como es el caso de Reino Unido, Nueva Zelanda, Alemania y Costa Rica en América Latina. Sin embargo, México que forma parte de los 20 mayores emisores de gases de efecto invernadero en el mundo, contribuyendo con 1.6% de las emisiones globales, ha establecido una política energética basada en combustibles fósiles que a toda luz va en contra de las metas establecidas tanto en el Acuerdo de París, como en las Contribuciones Nacionalmente Determinadas de México incluidas en la Ley General de Cambio Climático.

Ante este panorama, como organizaciones de la sociedad civil y expertas y expertos en cambio climático, así como defensores y defensoras de derechos humanos queremos hacer del conocimiento de la comunidad internacional la realidad que el país está experimentando:

1)     En 2019, el presupuesto dirigido a la explotación de gas y petróleo, principal causante del cambio climático, corresponde al10.5% del presupuesto total de la Federación, mientras que los recursos para cambio climático únicamente0.7%. En 2020 la situación será peor, con 11.2% del presupuesto total dedicado a hidrocarburos.

2)    La Secretaría de Energía (SENER), quien coordina la política energética del país, dedica en 2019 el 92.3% de su presupuesto a acciones relacionadas con gas y petróleo, y solo 7.7% para otro tipo de energías, mientras que su presupuesto para atender el cambio climático apenas representa un 3%. En 2020, los recursos para gas y petróleo alcanzarán 95.7% del presupuesto total de SENER y solo 1.3% va para acciones relacionadas con el cambio climático.

3)    Por otro lado, la SENER buscó cambiar las reglas para conceder certificados de energía limpia a plantas eléctricas antiguas, devaluando el valor real de los certificados, e inutilizando su función como mecanismo para promover la energía renovables y acelerar la transición energética. 

4)      Un aspecto de gran preocupación es que, pese a que el Presidente señaló como Punto 75 de su Plan de Gobierno que “No se usarán métodos de extracción de materias primas que afecten la naturaleza y agoten las vertientes de agua, como  fracking”, tanto el presupuesto de 2019 como el presupuesto aprobado para 2020 incluyen recursos para la explotación de gas y petróleo que requieren el uso de esta dañina técnica. En 2019, se asignó un total de 6,005,260,392 pesos(307 millones de dólares) para dos proyectos de Pemex Exploración y Producción (PEP): “Aceite Terciario del Golfo” (ATG) y “Aceite y Gas en Lutitas”. Al tercer trimestre de este año ya ha sido gastado el 74%,lo que significa que durante esta Administración es un hecho que ya se han ejercido recursos para fracking.

5)     Para 2020 a estos proyectos de fracking se les ha asignado un total de10,837,382,324 pesos(554 millones de dólares), lo que no solamente significa que se pretende seguir con el fracking, sino que se le está asignando más presupuesto que antes. 

6)    Actualmente se está en incumplimiento de la Ley General de Cambio Climático, ya que la Comisión Intersecretarial de Cambio Climático (CICC)debe sesionar ordinariamente dos veces al año y solo hasta el mes de noviembre realizó su primera sesión, sin la participación del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), quien debe presidir la CICC de acuerdo a la Ley General de Cambio Climático. 

Estos hechos muestran que México, lejos de acercarse al cumplimiento de las metas de cambio climático, está caminando en dirección contraria, lo que también desconoce las obligaciones constitucionales que tienen las autoridades de respetar, proteger, promover y garantizar los derechos humanos de la población, incluidos los derechos al medio ambiente sano y a la salud, así como de prevenir sus violaciones.

Esto requiere, entre otras cuestiones, que el gobierno mexicano tome medidas adecuadas, deliberadas y claramente orientadas a impulsar el manejo forestal sustentable por parte de las comunidades que habitan los territorios y a evitar acciones que contaminen grave e irreversiblemente el aire, el suelo, el agua, los ecosistemas, la biodiversidad y que causan serias afectaciones a la salud y a las condiciones de vida de la población. Al no hacerlo, el futuro de las generaciones presentes y venideras está condenado por las decisiones centradas en combustibles fósiles que el gobierno está tomando en materia energética.

Por ello, hacemos este comunicado para exhortar a la comunidad internacional que exija a México la implementación de políticas ambientales que tomen en cuenta sus compromisos internacionales, su legislación vigente y el bienestar presente y futuro de las comunidades y de la población de su país y la del mundo. Creemos que la delegación mexicana, integrada por diversos actores gubernamentales y no gubernamentales, debe impulsar temas de interés para el país en el marco de la COP25 que se celebrará en Madrid, España del 2 al 13 de diciembre, que deben ir en la siguiente dirección:

 1.     Impulsar medidas para dejar sin extraer la mayor parte de las reservas de combustibles fósiles existentes: Para alcanzar el objetivo de limitar el aumento de la temperatura global a 1.5 grados centígrados como lo sugiere el Panel Intergubernamental de Cambio Climático, se deben dejar en el subsuelo 84% de las reservas globales de carbón, petróleo y gas. Esto implica la urgente necesidad de prohibir legalmente de manera inmediata la explotación de hidrocarburos no convencionales a través del fracking y otras técnicas. Asimismo, implica dar un giro en el modelo de desarrollo fósil y avanzar en alternativas de desarrollo garantes del medio ambiente, los derechos y formas de vida de las comunidades.

2.    Eliminación de los mercados de carbono del libro de reglas del Acuerdo de París (Artículo 6): Los mercados de emisiones de carbono no han demostrado ser mecanismos eficaces para reducir emisiones y en el pasado han violentado derechos humanos, generando conflictos, abusos empresariales, relocalización forzada y amenazas de genocidio cultural. Los Estados, como el mexicano, deben hacerse responsables e implementar medidas públicas para la reducción de emisiones respetando los derechos humanos y que sean justas y equitativas.

3.    Pérdidas y daños (Artículo 8): México debe proponer un esquema de financiamiento que permita la inversión en aquellas zonas afectadas por la crisis climática que ponen en riesgo su desarrollo social y económico, y que opere como un fondo de inyección para reactivar actividades priorizando a comunidades vulnerables. De ninguna manera debe usarse como un mecanismo para que países petroleros reclamen compensaciones.

4.    Financiamiento climático (Artículo 2 y 9): Se debe fortalecer la conversación sobre el sistema de cálculo de la meta de financiamiento que se tendrá que establecer en 2025 en el marco del Artículo 2 del Acuerdo de París. Y se debe establecer el plan para la asignación y transferencia del compromiso adquirido en la COP16, sobre la provisión de 100 mil millones de dólares al año a partir de 2020 por parte de países desarrollados. 

5.      Contribuciones Nacionalmente Determinadas (Artículo 4): Se debe impulsar que las metas de las contribuciones respondan a la información científica disponible, especialmente la del IPCC. Y México debe enfatizar que la “ciencia no es negociable” y basar todas sus medidas en ella. Así como comprometerse a la neutralidad de carbono  para 2050.

6.      Marco de transparencia (Artículo 13): México debe asegurar que el sistema de medición, reporte y verificación bajo el marco de transparencia incluya métodos comparables para los países miembros de la CMNUCC, aprendiendo de esquemas existentes pero independientes y bajo completa observancia de la Convención. Estos deben ser aplicables para países en desarrollo, tomando en cuenta el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas y respectivas capacidades. Se debe impulsar un sistema de transparencia robusto que haga compatibles los esfuerzos de Artículo 4 (sobre contribuciones nacionales), Artículo 9 (sobre financiamiento) y Artículo 13 (sobre transparencia).

Y México debe velar en todo momento por la defensa de los derechos humanos, la equidad de género y por los derechos intergeneracionales y de las comunidades más vulnerables.

La actual posición del Gobierno de México en materia de cambio climático no es compatible ni con el espíritu y ambición del Acuerdo de París, ni con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, ni con sus obligaciones en materia de derechos humanos derivadas de instrumentos internacionales y la propia Constitución. Por ello es necesario una revisión de dichas metas para proteger a las futuras generaciones, porque el costo de la inacción será mucho mayor.

México debe impulsar posicionamientos progresistas y ambiciosos en la COP25, pero sobre todo, debe traducirlos en acción nacional.

Queremos Justicia Climática.

Organizaciones firmantes

Centro de Lengua y Cultura Zoque de Chiapas
CartoCrítica. Investigación, mapas y datos para la sociedad civil
No Fracking Tamaulipas
Ximhai Derechos Humanos para la Sierra Otomí Tepehua
Leave it in the Ground Initiative, LINGO
Alianza Mexicana contra el Fracking
Bicitekas
Greenpeace México
Coordinadora de Organizaciones Campesinas e Indígenas de la Huasteca Potosina, COCIHP
Extinction Rebellion México
La Cuadra Provoca Ciudad A.C. 
Barrio Unido A.C. 
Huerto Roma Verde
Organi K A.C. 
Manos a la Tierra
Fundar, Centro de Análisis e Investigación, A.C 
SustainLuum 
Zurciendo el planeta
El Poder del Consumidor
Amigos del Río San Rodrigo
Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente, AIDA
CORASON, Coordinadora Regional de Acción Solidaria en Defensa del Territorio Huasteca-Totonacapan 
Centro Mexicano de Derecho Ambiental, CEMDA
Mamás y Papás por el Clima
Tlachinollan 
Una Más: Centro de estudios para la sostenibilidad AC
Servicio y Asesoría para la Paz, Serapaz
Asociación Ecológica Santo Tomás, A.C
Transparencia Mexicana
Ombudsman Energía México
Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible, A.C.
Instituto de Investigaciones Económicas, Universidad Nacional Autónoma de México 

Personas firmantes

Rubén Albarrán, Artista
Dra. Leticia Merino
Dra. María Teresa Gutiérrez
Dr. Jorge Peláez 

QUEREMOS JUSTICIA CLIMÁTICA 
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Cada una somos Una + para combatir el cambio climático y crear un mundo mejor para las futuras generaciones

Zurciendo el Planeta es un proyecto que surgió entre varias mujeres, mamás, desde 2016, como respuesta a la preocupación sobre los daños ambientales que van a afectar las vidas de nuestros hijos.

Empezó en torno a los talleres de tela reciclada, la recreación y el remiendo y gradualmente se fueron sumando más compañeras en el camino hacia una visión de cómo podemos hacernos más sostenibles desde la casa y la familia.

En 2018 Dora Napolitano fue seleccionada como una de las 10 mujeres por el clima de la CDMX, una iniciativa de la Secretaría de Medio Ambiente (SEDEMA) y C40, con la propuesta de familias sostenibles, un proyecto para apoyar a las familias que quieren vivir de manera más sostenible.

Febrero 2018: Las mujeres por el clima CDMX con el Jefe de Gobierno de la ciudad, algunas mujeres por el clima de Paris, Tania Muller (Secretaria de medio ambiente) y Christiana Figueres, negociadora de excelencia con un papel central en el Acuerdo de Paris 2015

En 2019, cuatro de esas 10 mujeres por el clima fundamos la asociación civil Una Más: Centro de estudios para la sostenibilidad para abarcar nuestros proyectos con la idea de que así pudiéramos dedicarnos cada vez más a trabajar nuestros temas a tiempo completo en lugar de en fines de semana y tiempos “extras”.

Una Más: Centro de estudios para la sostenibilidad A.C. es una asociación civil, fundada para albergar varios proyectos que buscan reducir, de maneras diversas, la contaminación ambiental y el cambio climático, especialmente en el contexto urbano y periurbano. La problemática mundial actual de contaminación y cambio climático es tan amplia que no se puede atender por una sola vertiente. Por eso, cada uno de los proyectos de Una Más tiene un enfoque diferente, pero todos aspiran a contribuir a mejorar los problemas ambientales de las ciudades. Para conocer los proyectos, pica aquí.

Adriana Ruiz, Juana Martínez y Dora Napolitano

Cada una de nosotras somos una más, una pieza más del rompecabezas para responder al reto que significa el cambio global. Cada una de nuestras iniciativas es una más de las muchas que necesitamos desarrollar como sociedad, como país y como especie para atender la problemática que hemos creado en los últimos siglos. Esperamos que nuestras propuestas puedan ser parte de una gran colaboración hacia un cambio profundo en cómo vemos, pensamos y actuamos para construir un futuro digno, sano y equitativo para todas y todos.

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Furoshikis

Tengo un furoshiki y quiero registrarlo!

Furoshikis de tela reciclada – en venta

Estamos vendiendo unos pocos ejemplares de furoshikis hechos con tela reciclada. Les contamos aquí por qué son una gran opción para envolver regalos, cómo están hechos, los costos, las fotos y si gustan comprar uno pueden comunicarse a nuestro FacebookInstagram o correo electrónico (zurciendoelplaneta@gmail.com) y atenderemos las solicitudes en el orden que nos lleguen.

¿Por qué y para qué sirven los furoshikis?

La Ciudad de México produce 13 mil toneladas por día (datos de 2017) que es una cifra inabarcable para la mayoría de nosotros, así que pueden imaginarse que equivale a llenar el Zócalo de basura hasta el nivel del tercer piso. Y en temporada navideña aumenta un 25% la producción de basura. Por eso, hay que hacer todo lo posible para reducir la basura en cada pequeña acción cotidiana, en cada fiesta a la que asistamos y cada regalo que envolvamos.

Pues reducir el envoltorio de regalos es una manera de no producir más volumen de basura. Hay muchas maneras de reducir el envoltorio de regalos como pueden ver aquí, incluso podemos NO envolver y NO dar regalos.

Pero siempre puede haber algún regalo o persona especial, empezando por los hijos.

Los furoshikis son una opción muy atractiva y de mínimo impacto:

  • al ser de tela reciclada, detienen materiales que se irían a la basura
  • ahorran la compra de materiales nuevos (con su consiguiente huella ambiental, sea tela sintética o fibra natural)
  • son re-utilizables miles de veces con la intención de crear cadenas de amistades que den la vuelta al mundo durante muchos muchos años (esos miles de regalos ya no dejarán basura de envoltorio)
  • para poder saber cuantas veces se usa un furoshiki, incluso estamos experimentado una manera de que la gente los registre para ver por cuantas manos pasa (más sobre esto abajo)
  • son diseñadas y confeccionadas con un trabajo de alta calidad, en buenas condiciones laborales y con remuneración justa
  • todas las telas son 100% lavables a máquina en agua fría

¿Qué es el furoshiki?

Furoshiki es una antigua técnica japonesa para envolver, guardar y cargar cosas. Se parece mucho a la técnica que usan las mujeres quechuas y aymaras para cargar sus bultos en el altiplano boliviano.

Es decir: no es nada nuevo.

Pero en estos momentos en los que debemos re-aprender hábitos para desperdiciar menos y proteger la tierra, el aire y el agua de la contaminación, re-tomamos está técnica con un giro actual.

Costos

Estamos dando estos furoshikis en $500 cada uno.

Esto es prácticamente el costo de pagarle a una costurera un sueldo digno para todo el proceso de preparación de estas piezas. No se trata nomás de la costura de las piezas mismas, sino todo el procesamiento de las telas recicladas, separación, selección, adecuación, diseño, corte y, finalmente, la costura.

Entregas

Para las entregas, podemos hacerlas en persona la semana que entra en la zona de la Colonia del Valle/Mixcoac. Estamos explorando la posibilidad de contratar bicimensajeros (costo adicional) en el resto de la ciudad. Actualmente no tenemos cómo enviar al resto de la república porque no queremos usar empaques plásticos y cinta adhesiva, requisitos ineludibles de los envíos nacionales de paquetería.

Cómo registrar tu furoshiki

Todos los furoshikis que tenemos a la venta vienen con una etiqueta con las instrucciones para la técnica básica de envolver.

Además traen un código QR que puedes leer con cualquier lector de códigos QR en tu teléfono y te llevará a una mini encuesta para que registres qué furoshiki tienes (checa la letra bordada en la etiqueta) y digas donde lo recibiste (no se requiere dar datos personales). Así tenemos la esperanza de poder mostrar cómo los furoshikis pasan de mano en mano a través del país (y el mundo, quizá!).

¿No tienes lector de código QR? Para ir directo a la página para registrar tu furoshiki, pica aquí.

Quiero ver los modelos de Navidad 2018

Preguntas frecuentes sobre los furoshikis

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Productos hechos con tela reciclada

Desde su inicio en 2016, Zurciendo el planeta ha sido un proyecto completamente ad honorem (sin remuneración). Esto significa que todas las involucradas trabajamos también en otras cosas y no podemos dedicarnos de tiempo completo a investigar y compartir ideas para vivir bien sin hacerle daño al medio ambiente. Sin embargo, estamos buscando maneras de hacer de este proyecto voluntario una forma de vida.

En diversas ocasiones se nos han pedido creaciones hechas con tela reciclada. Aquí algunos ejemplos de las piezas que podemos hacer a pedido.

Bolsas

Bolsita con cierre

Estas bolsitas pueden ser con/sin forro y con/sin bolsillo interno/externo

Morrales

Los morrales son bolsas «carga-lo-todo» que sirven para cualquier día de la semana. Los podemos hacer en mezclilla reciclada o de tela de muestrario de tapisería (como las que vemos en la imagen). Son muy duraderas.

Estas se pueden hacer con un bolsillo interior o exterior.

Bolsitas para sandwiches

Las bolsitas para sandwich las hacemos con una tela exterior ligera (algodón o polialgodón) y un forro interior de nylon.

No son herméticas ni impermeables, pero son perfectamente capaces de contener un sandwich, unas quesadillas de harina, unos cacahuates o galletas saladas de la mañana al medio día.

Significan una bolsita de plástico desechable menos. En mi casa, siguen en uso las mismas bolsitas de tela después de por lo menos 6 años, algunas aun más.

Otras ideas

Lona acústica

Lona acústica de 3m x 2m

En 2019, hicimos esta lona acústica para reducir el eco en una oficina. El frente se puede trabajar dentro de un rango de colores escogidos por el cliente, pero no podemos garantizar tonos exactos porque trabajamos solo que las telas que salvamos de la basura. Proyectos como este son buenísimos para aprovechar y dar re-uso a telas que están limpias pero muy gastadas o manchadas.

Furoshiki

Furoshiki es una palabra japonesa para designar un cuadrado tela para envolver o cargar cosas. En Zurciendo el planeta los hacemos con telas diversas y alegres para reemplazar los envoltorios desechables para regalos.

Vienen con un código QR para que la persona que lo reciba registre su lugar de desenvoltura, con la idea que a futuro podamos mostrar las cadenas de amistad que han recorrido los furoshikis de Zurciendo el Planeta.

Tenemos algunos ejemplares en existencia que pueden ver aquí.

Banderines

Los banderines son una gran opción para adornar las fiestas sin plástico y sin basura. Nuestras tiras de banderines están hechos para usar una y otra vez durante muchos años.

Los puedes hacer tu en casa con tus propias ropas viejas, pero sin no tienes tiempo, nosotros hacemos tiras de 5m, 10m, 15m.

La importancia de re-usar la tela

Menos basura

En la Ciudad de México, investigadoras de la UAM-Azcapotzalco calculan que se va a relleno sanitario entre 300-500 toneladas de ropa y tela cada día. Y esto es solo contando la basura doméstica, sin considerar lo que se desecha de fábricas. Mucha de la ropa y tela que se tira es casi nueva. Pero incluso la ropa gastada puede tener otra vida a través de la transformación y re-creación.

Actualmente Zurciendo el planeta no tiene ni cerca de la capacidad para transformar 300 toneladas de tela al día, pero aquí comienza la propuesta: con tu donación de ropa vieja y nuestra transformación en algo que pueda seguir siendo bello y útil.

Menos huella de carbono

Si haces tu propia bolsa de tela de re-uso o compras una hecha por Zurciendo el planeta con tela desviada en el camino al relleno sanitario, estás evitando toda la huella ambiental asociada a la creación de materia prima nueva. Esa huella se contabilizó en la pieza original. La creación de una pieza con tela reciclada sí tiene una huella (energía para la máquina de coser, hilo nuevo, algunos detalles nuevos como cierres si los requiere) pero es mucho menor porque el peso del «daño» está en la producción de la tela original.

Si quieres saber más sobre la huella de carbono de las bolsas de algodón nuevo, papel y plástico según los cálculos de ciclo de vida, pica acá.

Precios

Los precios se definen por tiempo invertido en cada creación. Cuantas más costuras tiene una pieza, más tiempo requiere, aunque sea un «simple morral». Pídenos una cotización.

Esperamos que el público sea comprensivo del trabajo que implica la re-creación cuidadosa de cada pieza, desde la revisión de las prendas que nos donan, limpieza (aunque solicitamos que solo se hagan donación de ropa limpia, a veces es inevitable) y la recreación misma desde diseño de piezas y bordados, hasta la confección terminada.

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Educación ambiental

Todo el blog y las publicaciones de Zurciendo el planeta son un intento de compartir aprendizajes sobre maneras de vivir bien en la gran Ciudad de México haciéndole menos daño al planeta.

Muchas de las ideas resultan ser re-aprendizajes de formas que usaban nuestros antepasados cuando los recursos eran más difíciles de obtener y por tanto eran más valorados. Ahora, a más de la mitad de la población se le hace muy cómodo comprar y tirar (de todo: ropa, comida, libros, vajilla además de los productos señalados como «desechables»), incluso poder comprar y tirar se ha vuelto una señal de «bienestar» o de «superación» familiar. Y así hemos perdido, como sociedad, las costumbres que durante toda la historia de la humanidad nos hicieron conservadores de todos los recursos.

Aunque cada vez más los conceptos necesarios para una vida más sostenible circulan en redes sociales y en blogs en el internet, aun no alcanzan una proporción suficiente de la población para que se hagan «normativos» o lo que hace la mayoría.

Desde Zurciendo el planeta queremos proponer maneras de llegar a más personas con estas ideas para vivir bien sin hacerle daño al medio ambiente y que pueden promover la resiliencia a nivel poblacional. Estamos trabajando en dos proyectos para promover la difusión de información científica y propuestas de cambios en la cotidianidad de los individuos, familias y comunidades.

Un proyecto lo llamamos Familias sostenibles, pensado para apoyar a las familias en el proceso de adaptación a vivir de manera más sostenible, y el otro es Educación para la resiliencia, pensado para impartir en escuelas primarias, compatible con el programa oficial, ofreciendo capacitación, materiales y actualización a los maestros para que puedan impartir los cursos a futuro de manera continua y sostenible.

Familias sostenibles

Familias sostenibles es una propuesta modular para que las familias tengan información fidedigna y al día sobre la problemática ambiental y tengan apoyo y acompañamiento para probar y establecer sistemas más sostenibles en sus casas.

Módulo 4

Esta dividida en 7 módulos:

  1. Desperdicios
  2. Agua
  3. Energía
  4. Comida
  5. Tóxicos
  6. Movilidad
  7. Comunidad

Actualmente estamos trabajando en estos módulos y están casi listos los módulos 1-4. La idea es convocar la participación de «madrinas» voluntarias que recibirán material y capacitación para que compartan sus aprendizajes con 4 o 5 familias amigas. Se trata de ofrecer a las familias muchas ideas y alternativas para que puedan ir probándolas según sus posibilidades e intereses, sin sentirse forzadas, sino más bien alentadas.

Esperamos poder iniciar la primera convocatoria de "madrinas" en 2020, aunque no estén terminados los siete módulos. 

Educación para la resiliencia

El proyecto de educación para la resiliencia es un programa escolar para el desarrollo de comunidades sostenibles. Es decir, se busca promover un aprendizaje completo a los niños de primaria, complementario al programa de educación oficial, que les de una comprensión de fondo de la problemática pero también elementos y herramientas para enfrentarla de manera que no se sientan desamparados o deprimidos.

Se trata de crear capacidades adaptativas y resilientes en a una población que en el 2030, cuando se cumpla el periodo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y estén sucediendo algunos de los pronósticos del cambio climático más extremos (y probablemente otros no previstos) tendrá 20-25 años. Estos jóvenes necesitan tener información clara y científica y saber dónde informarse sobre nuevos acontecimientos y aprendizajes para enfrentar un futuro que promete presentarles retos de supervivencia muy distintos a los que les tocaron a sus padres.

Este es también un programa modular diseñado para primaria alta (4to a 6to), con la intención de darle las facilidades a los maestros y las escuelas de decidir cómo y cuando dar los diferentes módulos durante el lapso de la primaria alta.

Actualmente María Onetti, Andrea Díaz y Dora Napolitano están trabajando en las propuestas iniciales y buscando financiamiento para que este programa sea realmente amplio y diseñado para llegar a los millones de niños en educación básica en la CDMX, y eventualmente en el país.

Eventualmente se podrían combinar ambos programas, ofreciendo los materiales de Familias Sostenibles a los papás mientras los niños aprenden con la propuesta de Educación para la resiliencia.

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María Onetti

María, educadora de corazón y psicóloga de profesión, mamá de dos y a cargo del hogar, también trabaja desde casa como traductora y correctora de materiales educativos.

Ha dedicado la mayor parte de su vida laboral trabajando en escuelas, tradicionales y Montessori, diseñando clases, programas y materiales didácticos. Fue creadora de un programa de Biblioterapia y trabajó como voluntaria aplicándolo en niños con cáncer de bajos recursos. Siempre ha sido adepta de reusar los recursos existentes, reinventándolos; como decía siempre la abuela “de la necesidad nace el ingenio”, pero eso puede generalizarse, en vez de adoptar la práctica preponderante de usar y tirar.

Recientemente, ha comenzado a usar la ilustración botánica en acuarela para difundir el amor por la naturaleza como las acuarelas de abejas en esta entrada. Ahora, junto con Dora Napolitano y Andrea Díaz, está diseñando un programa escolar para el desarrollo de comunidades sostenibles, con la esperanza de ayudar a que las nuevas generaciones tengan una educación de calidad, sean sensibles y resilientes, y se conciban como agentes de cambio frente a los retos ambientales que son cada vez más inminentes.

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Un biofiltro de aguas grises en el patio de un edificio, Colonia del Valle

El año pasado instalamos un escusado seco en casa y por tanto de ese baño ya no salen aguas negras, sino solo aguas grises. Aguas grises se refiere a que las aguas que no están tan sucias, solo contienen jabón y pelos y lo que retiramos de nuestros cuerpos en la regadera.

Biofiltro iniciando su funcionamiento (las plantas aun están pequeñas)

Las aguas grises se pueden hacer mal olientes e incluso peligrosas si quedan estancadas. Pero tenemos otra opción. Un biofiltro o humedal, es una fosa con relleno de grava que sirve principalmente de sostén para las raíces de varias plantas que tienen la cualidad de «filtrar» esas aguas. Las plantas aptas para biofiltro de este tipo trabajan, en conjunto con micro-organismos que se alojan en torno a sus raíces, para extraer materia orgánica del agua para alimentarse. En la naturaleza, estas cualidades les permiten a las plantas obtener los nutrientes que requieren para vivir y al mismo tiempo limpiar el medio, así favoreciendo la supervivencia de otras especias.

Biofiltro de Ron Sawyer, visitado en abril 2018

Inspirada originalmente por un biofiltro pequeño que le vi a Ron Sawyer de SARAR en Tepoztlán (Morelos), empecé a hacer mis planes.

El plan

Con asesoramiento de varias personas, entre ellas Héctor Faustino, Ron Sawyer mismo en un inicio y los materiales en linea de SARAR, Juana Macedo y Gabriela Wiener, finalmente nos quedamos con este diseño:

Esquema del biofiltro para el patio del departamento

Para instalar el sistema en mi pequeño patio creamos una zanja de cemento donde salía la tubería de aguas grises del baño (antes había un registro). A recomendación de Hector Faustino, separamos el espacio en 3 sectores de manera que el agua tenga movimiento. Se aprecian también en el esquema anterior. Se llena primero el primer sector, rebasa el separador y luego pasa por la parte baja del segundo separador.

Zanja de biofiltro recién terminada

Sistema de riego

Para que el biofiltro tenga sentido el agua tiene que fluir a otro punto a la salida del biofiltro. Puede drenar hacia la profundidad o puede fluir para riego. Yo quería regar mi jardín porque en temporada de secas no puedo justificar el uso de agua potable para el jardín (y por lo tanto, todo se muere).

Entonces, después de una buena búsqueda, encontré unas mangueras perforables para riego subterráneo con unas válvulas pequeñas que impiden que se les meta la tierra. Las compré en Irritinsa. Fue un poco un brinco de fé, porque según los vendedores el sistema no iba a funcionar por falta de presión. En la práctica el agua entra al sistema con poca presión (la regadera es de menos de 4L/minuto) y los desniveles son mínimos. Sin embargo según mis cálculos de nivel, si las mangueras las instalamos por debajo del nivel de entrada del agua al biofiltro, el sistema DEBÍA funcionar, simplemente porque el agua busca un nivel parejo en un sistema.

La manguera principal corre a un costado del biofiltro. Aquí ya tienen el «peine» conectado, falta cavar las zanjas para cada una.

Sobre cada manguera echamos grava para asentarla y darle mejor drenaje cuando está fluyendo el agua (a baja presión). Para que el sistema fluyera, era importante que TODO el sistema de riego quedara por debajo del nivel de entrada de agua de la regadera, pero además que cada linea de riego tuviera por lo menos una leve inclinación. Si no, el agua se detendría.

Grava sobre una línea de manguera, especialmente en los puntos donde están las válvulas (cada 30cm aprox.).

Ya puestas las mangueras, se puso el pasto (en rollo).

Sin embargo, como se aprecia en la foto anterior, por razones accidentales de la vida, una franja de pasto se puso ANTES que las mangueras y por lo tanto no recibe riego del biofiltro. Volveremos a este punto, porque luego sirvió como experimento natural para observar el impacto del biofiltro.

Preparación del biofiltro

En la zanja de cemento del biofiltro, ahora había que preparar el sustrato que sostendría a las plantas.

Antes de empezar a ponerle grava, lo vacié (estaba lleno de agua de lluvia, algunas algas, alguna que otra larvita, esto NO ES BUENA IDEA!) y lo limpié lo más que pude:

En los 3 sectores va grava progresivamente más pequeña. Así que me fui a el Mercado Madreselva en Xochimilco a comprar media tonelada de grava para cada sector: de 1/2 pulgada, 1/4 pulgada y lo que llaman 0 grueso. (Fue mi regalo de cumpleaños).

Luego invité a mis amigas a mi cumpleaños. «Cero regalos, por favor» porque iban a ayudarme a instalar el biofiltro. Entre todas hicimos cadena humana para lavar grava y echarla en los sectores correspondientes del biofiltro.

Unas abren costales, unas lavan, y los niños vacían al biofiltro…

Es importante lavar la grava antes de ponerla en el biofiltro porque al triturarla, se llena de polvo de piedra que podría rápidamente tapar el sistema si no se enjuaga la grava antes de empezar.

Las diferentes gravas soltaban mucho polvo que quedaba como asiento en el agua de lavado y cambiaba el color del agua

Cuando estaba lleno el biofiltro, pusimos las plantitas:

Después invité a mis amigas a estrenar la regadera del biofiltro para quitarse el calor antes de sentarse a comer asado y para asegurar que hubiera suficiente agua en el sistema para que agarraran bien las plantas.

Nota: Para los lectores vegetarianos y veganos, y porque considero que es un punto muy importante, comento que hemos reducido mucho el consumo de carne en nuestra familia, por su alto impacto ecológico, y solo compramos carne de productores agroecológicos y que crían a sus animales al aire libre y no de la agricultura industrial (hasta donde podemos averiguarlo). Esa semana el asado era solo nuestra segunda porción de carne.

Fiesta de biofiltro (y cumpleaños)

A dos meses de instalado …

Instalamos el biofiltro a fines de febrero, en plena temporada de secas. Es decir, tenía que empezar a funcionar inmediatamente.

Preparamos la regadera: solo se podían usar jabones tradicionales y shampú de bajo impacto ecológico para que no tuvieran sustancias nocivas para las plantas.

A los dos meses tomé estas fotos:

Las plantas del biofiltro no han crecido mucho, pero el área de pasto muestra lo bien que le está haciendo el sistema de riego. El área seca a la izquierda es donde no hay mangueras, el pasto verde está sobre las mangueras del biofiltro.

Estos dos acercamientos permiten ver la diferencia de condición por el riego del biofiltro.

Por desgracia las plantitas mismas no prosperaron así que en agosto las tuvimos que reponer y ahora están empezando a reponerse de su traslado y empiezan a hacer hojas nuevas.

Los cantos rodados que hemos superpuesto son nuestra respuesta a la interpretación del gato que la grava era como su arenero…
Al usar un biofiltro como este en tu casa estás capturando una parte del agua de uso doméstico (no el de la cocina, es este caso, pero con trampa de grasas también podría ser) y en lugar de "desecharla" fuera de la cuenca con consecuencias negativas "allá lejos", estás reteniéndola en el Valle de México, purificándola en parte y usándola para riego directo de un pequeño jardín sin desperdiciar una gota adicional de agua potable. 

Más info: Las plantas para un biofiltro (próximamente) y sus sustratos.

Puedes visitar otro biofiltro mucho más grande en la CDMX en el "Ecoducto". Allí encontrarás un humedal de más de 2 km que contribuye a limpiar 30,000L de agua del río de la Piedad cada día (equivale a 3 pipas), río que fluye, entubado, entre los carriles del Viaducto Miguel Alemán.  
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Experimento: cuánto tarda un plato de cartón en descomponerse

El 06.04.2019 metimos este plato de cartón a la lombricomposta.

En la revisión de 27.08.2019, después de 4 meses y medio, había desaparecido completamente, no quedaba nada reconocible del plato.

En este mismo cajón estaban los platos y cubiertos de fécula de maíz y la bolsa de PLA. Buscamos bastante pero después de retirar estos otros productos, aparte de un hueso de aguacate y otro de mango, no había rastros del plato de cartón.

Conclusión

Podemos decir que un plato de cartón se descompone en condiciones de humedad y aireación en menos de 4 meses.

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Libros útiles

Aquí subimos reseñas de libros útiles, interesantes e informativos sobre la problemática ambiental.

El Mundo Sin Nosotros (2007)

En este libro Alan Weisman investiga profundamente para traernos una idea de cómo continuaría la vida en el planeta si la humanidad desapareciera de golpe.

Plastic Soup: Un Atlas de la Contaminación Marina (2018)

Michel Roscam Abbing (2018) nos trae un libro lustroso que junta los últimos datos de investigación con imágenes de la contaminación plástica en el mar. Reseña próximamente.

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Las pilas son tóxicas: úsalas menos y deséchalas bien

La verdad es que todos usamos pilas. Ya están incorporadas a la vida moderna y no conozco a nadie, por más guerrero ecológico radical, que no tenga algún aparato con pila en su casa, aunque sea recargable. Desde luego, las recargables son preferibles, pero veamos cuales son los problemas de las pilas.

Las pilas son peligrosas si se mezclan con la basura general porque en el relleno sanitario bajo la lluvia y el sol, y mezclado con alguna materia orgánica que no se haya separado, la cobertura externa de las pilas empieza a oxidarse y se liberan los metales pesados que contienen como mercurio, cadmio, litio, manganeso y plomo, todas tóxicas para flora y fauna (y seres humanos también). Cada uno de estos materiales tiene características y toxicidad diferentes, pero se dice (aunque no logro dar con el estudio original) que una pila tan pequeña como la de un reloj pulsera puede contaminar el agua de una alberca olímpica.

Hay pocos datos firmes sobre contaminación con pilas en México. Este trabajo del INECC extrapola, a partir de datos oficiales sobre población, producción, importación y exportación de pilas desde 1960-2003 que:

«… en los últimos 43 años, en el territorio nacional se han liberado al ambiente aproximadamente 635 mil toneladas de pilas, cuyos contenidos incluyen elementos inocuos al ambiente y a la salud (en cantidades proporcionalmente adecuadas), como carbón (C) o zinc (Zn), pero también elementos que pueden representar un riesgo debido a los grandes volúmenes emitidos, como es el caso de 145,918 toneladas de dióxido de manganeso (MnO2) y otros elementos tóxicos como 1,232 toneladas de mercurio (Hg); 22,063 toneladas de níquel (Ni); 20,169 toneladas de cadmio (Cd) y 77 toneladas de compuestos de litio (Li). Dichas sustancias tóxicas representan casi el 30% del volumen total de residuos antes mencionado, es decir, aproximadamente 189,382 toneladas de materiales tóxicos para el periodo comprendido entre 1960 y 2003» (Castro Díaz y Díaz Arias, s/f).

Además:

  • La explotación y procesamiento de estos minerales raros es cara (en dinero pero también en energía), contaminante y limitada (¡cuando se acabe, se acabó!) así que es importante rescatarlos para la cadena de producción en lugar de depender principalmente de la minería.
  • La producción y luego degradación de estos materiales en los rellenos sanitarios contribuye a la emisión de gases de efecto invernadero.

Acciones recomendables

Menos pilas

  • Idealmente como individuos podemos reducir nuestro consumo de pilas a su mínima expresión. No tengas 4 linternas de pilas desechables. Hazte un de una de cuerda que puedas cargar cada vez que la usas.
  • Evita los juguetes de pilas para los niños. Realmente no los necesitan, no agregan nada a su desarrollo ni al medio ambiente.

Solo pilas recargables

Una manera de usar menos pilas es usar pilas recargables, de manera que la misma pila te dure años en lugar de semanas o meses. Las pilas recargables son las conocidas de los teléfonos, computadoras portátiles y cámaras, pero también las AA, AAA y D se pueden comprar recargables.

Son inicialmente un poco más caras, y hay que comprar el cargador, pero al cabo de un par de usos y recargas, se recupera la inversión. Si consideras que las podrás usar durante una década (el tiempo de viabilidad varía según las marcas y los usos que les des a las pilas) terminan siendo más baratas que las desechables además que son menos dañinas porque requieren menos explotación de recursos y reciclaje.

Deséchalas de manera segura

Cuando acaba la vida útil de una pila (desechable o recargable) es muy importante desecharla correctamente. Nunca las pongas en la basura doméstica, ni las tires en la calle o en la tierra o cerca de fuentes de agua.

En la Ciudad de México hay muchos puntos de recolección de pilas usadas en las banquetas. Puedes dejar ahí las pilas y se recogen cada 15 días para recuperar los materiales reciclables. En este enlace de la Secretaría de Medio Ambiente de las CDMX (SEDEMA) explican cómo se procesan las pilas.

Desgraciadamente los puntos de acopio no están distribuidos con la misma densidad por toda la ciudad. (Según la SEDEMA estas columnas están ahora instaladas en 13 de 16 alcaldías.) También puedes llevar las pilas al Reciclaron que organiza la SEDEMA para darle mejor manejo a todos los desechos electrónicos. El Reciclaron se organiza cada mes en un punto de la Ciudad de México. En este enlace puedes averiguar donde será el próximo. (Pica en la pestaña de calendario para ver las fechas y ubicación del resto del año.)

En cualquier caso conviene juntar unas cuantas pilas para llevarlas todas juntas. Así que si vives en una parte de la ciudad donde no hay un depósito cercano, conserva las pilas usadas enteras y secas en un envase cerrado que no vaya a usarse para comida (etiquétalo bien!). Yo alguna vez recibí las «colecciones de pilas» de varias amigas que no tenían un punto de acopio cercano para encargarme de llevarlas a un depósito cerca de mi casa.

Depositando pilas

¿Cómo averiguar donde puedo reciclar pilas en mi barrio?

Para buen reciclaje de pilas tienes dos opciones en la Ciudad de México. Columnas en las banquetas o el Reciclatron.

Para encontrar las columnas o depósitos cerca de tu casa usa el directorio de Ecolana:

Imagen del directorio de Ecolana cuando buscas donde reciclar pilas en Venustiano Carranza

Al pie del mapa pon tu alcaldía y elige «pilas» en el menu de residuos. Te aparecerán los puntos de acopio de la alcaldía. Recuerda pensar no solo en los que están cerca de tu casa, sino también los que están cerca de otros lugares que frecuentas, como el trabajo o los parientes que ves seguido.

Más información sobre las pilas de Ecolana.

Toneladas de pilas acopiadas por año 2007-2018 (imagen de la SEDEMA)

Refs
http://www2.inecc.gob.mx/publicaciones2/libros/438/cap5.html https://www.sedema.cdmx.gob.mx/programas/programa/ponte-pilas-con-tu-ciudad