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Canto que abraza

La Cora o Coraza, es un coro de mujeres en la Ciudad de México.

FOTO próximamente (en cuanto esté el caradeniño en su sitio)

En las palabras de Eurídice:

Ser parte del Bosque de Esperanza es otra forma de enriquecer el tejido colectivo en nuestra sociedad; poder ser parte de él es un regalo y una fortuna.

Mi participación con La Coraza en este bordado colectivo refuerza mi vínculo y lo hace más coherente; somos compañeras y compañía para otras voces en resistencia que reconfiguran y sostienen.

Pertenecer a un coro de mujeres es una experiencia poderosa que me ha enseñado sobre humildad y unión. Nuestras voces juntas son una fuerza imparable que acompaña, hace brotar, pero sabe también ser silencio. Cantando somos inmensidad.

Los entornos vivos no humanos aún tienen mucho que enseñarnos, los bosques son macro ecosistemas llenos de saber; ser con y como ellos es nuestro modo de vincularnos, nos permite tejer nuestras raíces y desde allí crecer simbióticamente como humanidad y como integrantes del holobionte llamado Tierra.

Yo bordé una hoja con maíces de distintos colores, pues representan nuestro sustento y la diversidad, la resistencia y la transformación, un relato interminable que nos habla de saberes ancestrales, de comunidad e identidad, de nutrición y también de esperanza.

Participantes de la manta:

Surya, Eurídice, Carmen, Guadalupe, Payola, Metzeri, Rosario, Karim, Ilayali, Consuelo, Mila, Adri, Margarita, Marcela, Olinca, Makia, Ruth, Patricia, Paloma, Pilar, Zazú, Ana Patricia, Ana Paula, Oliva, Roo, Gaby, Yolo, Dora …


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